Una de las mejores técnicas para la abertura de la vía aérea es la separación a través de la intubación endotraqueal, que debe realizarse tan pronto como sea posible. Hay que considerar que la intubación necesita de un tiempo para preparar el equipo necesario, mientras que debe mantenerse la apertura de la vía aérea que fue iniciada en la reanimación cardiopulmonar básica utilizando dispositivos que admiten prescindir la tracción del mentón, es el caso de las orofaríngeas o nasofaríngeas.
- Cánulas orofaríngeas
La forma de colocación de las cánulas orofaringeas es igual que en el adulto, se introduce con la convexidad hacia arriba hasta que la punta llegue al paladar blando, luego se rota a 180° para luego deslizar detrás de la lengua del paciente. Cuando se trate de lactantes la forma de introducción es con la convexidad hacia arriba, apoyándose de un depresor y laringoscopio para poder desplazar la lengua con facilidad.
Es fundamental seleccionar una cánula de tamaño adecuada, puesto que si es de tamaño muy grande puede llegar a obstruir o sobrepasar el orificio de la glotis, en cambio sí es demasiado pequeña puede empujar la parte posterior de la lengua generando una obstrucción de la faringe y empeorando el problema. Los tamaños son de entre 4 y 10 cm de longitud.
- Cánulas nasofaríngeas
Las cánulas nasofaríngeas pueden ser utilizadas en los niños conscientes, por lo que pueden ser mejor toleradas. El largo de las cánulas adecuadas corresponde a la distancia de la punta de la nariz y el trago, de los cuales existen tamaños entre 12 a 36F. Cuando las cánulas nasofaríngeas son colocadas en el paciente pueden crear lesiones en adenoides o mucosa nasal, generando una hemorragia y agravando la obstrucción de la vía aérea.
- Aspiración de secreciones
La aspiración de secreciones es un procedimiento clínico que se realiza a pacientes que no pueden eliminar las secreciones presentes en las vías respiratorias. En este caso se puede emplear la técnica estéril, seguida y anticipada ventilación con oxígeno al 100%, monitorizando la frecuencia cardíaca, ya que puede producirse bradicardia por estímulo vagal. Se debe aspirar de boca, nariz, faringe y tráquea. Se emplearán sondas adecuadas para la edad de cada niño.
- Intubación endotraqueal
Entre las principales ventajas de la intubación de la vía aérea esta que garantiza una adecuada ventilación y oxigenación; separa la laringe y la tráquea de la faringe, con la finalidad de prevenir la distensión gástrica y el peligro de aspiración.
El procedimiento tradicional para la colocación de un tubo endotraqueal ha sido la laringoscopia directa. Se hace a través de la boca del paciente, colocándolo en posición supina con una ligera extensión del cuello que debe limitarse en pacientes con sospecha de lesión cervical o en pacientes con riesgo de subluxación atlantoaxial, para minimizar el riesgo de una lesión secundaria.
Secuencia de intubación endotraqueal
- El primer paso es ventilar con bolsa, mascarilla y oxígeno al 100%.
- Luego se monitoriza con electrocardiograma y pulsioximetría.
- Se debe seleccionar el calibre del tubo endotraqueal y verificar el material de intubación, principalmente el aspirador, el balón del tubo endotraqueal y luz del laringoscopio, para lo cual se tiene que verificar la pala, que debe ser del tamaño adecuado de acuerdo a la edad del paciente.
- Se debe alinear al paciente con la cabeza con una extensión moderada la cual debe ser menor si el niño es mas pequeño.
- Después se debe sujetar el laringoscopio con la mano izquierda se procede abrir la boca del paciente con los dedos pulgar y índice de la mano derecha para luego introducir la pala del laringoscopio por el lado derecho de la boca.
- Cuando se observe la epiglotis, mover verticalmente el mando del laringoscopio hasta que se pueda visualizar la glotis. En algunas ocasiones puede ser conveniente hundir la tráquea desde afuera.







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